Continúo con las gráficas de productos del mismo segmento. Hoy, toca el sector de los lácteos y, más concretamente, de los quesos.
Las primeras gráficas que os muestro son de la nueva campaña de
Philapelphia. A la vista de las misma, intuímos que el briefing pedía que se comunicaran los muchos usos que se le puede dar a este queso cremoso. Es decir, presentar el producto como un ingrediente más para enriquecer distintos platos. Personalmente, las gráficas no me parecen atractivas y creo que consiguen casi lo contrario de lo que pretenden.
Las imágenes son exageradamente grandes, han aumentado la realidad y la sensación es de todo menos apetitosa, ¿no os sucece lo mismo? Las imágenes grandes van acompañadas también por unos cuerpos de texto enormes, en mayúsculas y de gran grosor. Recuerdo que una profesora de periodismo siempre nos decía, "el titular de la noticia ya va en negrita, nada de mayúsculas, porque es destacar lo destacado y, al final, parece que te gritan". Lo mismo sucede en el lenguaje de internet y, en publicidad, siempre se permiten ciertas licencias y se puede emplear, pero si el claim va en mayúsculas, a gran tamaño, con un grosor majo... y encima es un imperativo lo normal es que sea interpretado por el receptor como un grito y una orden. Y esto no suele ser muy positivo.


La campaña que presenta el nuevo queso de Burgo de
Arias ha optado por una estrategia a mi modo de ver mucho más acertada. En primer lugar, encontrábamos una página a color, muy limpia con el producto, un llamativo copy: ¡¡Chan tata chán!! y el claim de la campaña:
Tu magia blanca, sin duda, una forma de llamar nuestra atención y centrarnos en lo importante, el producto. Al pasar la hoja veíamos media página que desvelaba el "truco", y se presentaba de nuevo el producto con un pequeño copy.


La verdad es que algunas marcas han visto que las marcas blancas les están comiendo mercado (a cuenta de la crisis muchos consumidores han visto con estas marcas blancas una forma de ahorrar y no dañar más su perjudicado bolsillo) y su contraataque en comunicación está siendo volver a los logos grandes, las colas finales de los spots, la coletilla de "fulanito" no fabrica para marcas blancas"... pero creo que a la vista de las dos campañas que os he mostrado, la segunda consigue también focalizar nuestra atención en el producto sin necesidad de gritar al target. Me quedo con la forma de comunicar "más educada" de Burgo de Arias ¿y vosotros?