No sé si será la crisis la que ha provocado que cada vez haya más casinos tanto reales como virtuales. Imagino que las ansias de ganar dinero rápido son tentadoras y por eso son cada vez más los clientes de estos locales o páginas de apuestas. Hoy he seleccionado distintas campañas de publicidad firmadas por Casinos de todo el mundo. Publicidad exterior, en prensa y acciones de guerrilla para conseguir atraer la atención de quienes quieran jugar y confiar en la suerte.
Campaña exterior de Leo Burnett Frankfurt, Alemania.
Simple y llamativa. Poco más que añadir.
Esta otra campaña la firma una agencia italiana (Admcom) que buscaba promocionar el casino entre los turistas que llegaban a Venezia. Transformar la cinta en una gran ruleta sobre la que caían las maletas fue todo un acierto porque el casino incrementó sus visitantes un 60%.
La misma agencia y para el mismo casino ideó otra campaña para llegar a su target: utilizar como soporte barcas venecianas para que los turistas las vieran desde los puentes. Sin duda otra forma de impactar.
La agencia coreana Daehong Communications también ideó una campaña que unía turismo y ocio, animando a los visitantes a la ciudad a que acudieran a un salón de juego local.
Hicieron falta 7.563 dados para conseguir crear el anuncio de esta marquesina. Detrás de esta idea esta Brisbane, una pequeña y joven agencia australiana.
Parece seguro que el Eurovegas se instalará definitivamente en España, lo que no sabemos aún es si será en Madrid, Barcelona o Tenerife, ya que las tres ciudades están enfrascadas en una dura carrera para convencer a Sheldon Adelson. Los amantes del poker online, el texas holdem, el blackjack y la ruleta tendrán que seguir atentos a las noticias a ver si su ciudad es la elegida. Los creativos, tendremos que ir pensando en campañas publicitarias que estén a la altura.
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miércoles, 30 de mayo de 2012
miércoles, 26 de enero de 2011
I love NYC art street
Leyendo hace unos días Reportero Blog me encontré con una imagen que captó mi atención. Se trataba de esta obra de street art titulada Pixel Pour 2.0, y "geolocalizada" en Mercer Street, NYC.

La foto es de Benjamin Norman, y tienes más fotos aquí.
Y, por lo que leo, antes de la versión en 3D hubo otra Pixel Pour por las calles de Nueva York. Ésta es obra de Kelly Goeller. Y estuvo colocada entre la 9th St. y 2nd Ave, allá por el lejano abril de 2008 y, actualmente, se desconoce su paradero ya que fue robada... (después de hacerse famosa por internet). Aquí hay un par de fotos más.

Y, por lo que leo, antes de la versión en 3D hubo otra Pixel Pour por las calles de Nueva York. Ésta es obra de Kelly Goeller. Y estuvo colocada entre la 9th St. y 2nd Ave, allá por el lejano abril de 2008 y, actualmente, se desconoce su paradero ya que fue robada... (después de hacerse famosa por internet). Aquí hay un par de fotos más.
jueves, 11 de noviembre de 2010
Disfruta la espera
Cuando he visto la campaña de "Enjoy the wait" me he acordado de cuando esperaba al Bizkaibus para ir a la uni. Recuerdo que muchas veces la línea que salía del Arenal llegaba tarde y, si no coincidía con algún amigo/a, me aburría muchísimo porque además los retrasos a menudo eran excesivos.
En esos momentos de hastío me acordaba de las encuestadoras que por el Casco Viejo me habían intentado detener para hacerme unas preguntas... y yo les había dicho que no, porque tenía prisa. Cuando pasaban los minutos y el bus no apareceía pensaba "si esas chicas vinieran aquí, a la parada del bus, respondería muy amablemente, así al menos la espera sería más liviana". Pero nunca se les ocurrió, o quizá tenían que hacer las encuestas en aquel otro punto mucho menos estratégico para mí.
Pero bueno, dejémonos de rollos y recuerdos. Os muestro esta campaña (obra de la agencia BBDO Bangkok) de la editorial A book que buscaba estimular la lectura entre los tailandeses. Sinceramente me ha parecido una gran idea ofrecerle un "microrrelato" a alguien en un momento en el que lo va a recibir de buen grado. Es decir, creo que tan importante es la idea como el momento en el que esa idea entra en contacto con el target.
Como se ve en la imagen ofrecían breves historias y sinopsis de novelas en los tickets de las salas de espera, en los manteles de los restaurantes, en páginas web mientras éstas cargaban, en los adhesivos del suelo que señalizan filas y a través del móvil (si sabíamos que llegabamos tarde a una cita bastaba con mandar un SMS con el nº de quien nos estaba esperando, para que esta persona recibiera en su móvil una breve historia y perdonara así nuestro retraso). ¡Bueno, bonito y barato!
En esos momentos de hastío me acordaba de las encuestadoras que por el Casco Viejo me habían intentado detener para hacerme unas preguntas... y yo les había dicho que no, porque tenía prisa. Cuando pasaban los minutos y el bus no apareceía pensaba "si esas chicas vinieran aquí, a la parada del bus, respondería muy amablemente, así al menos la espera sería más liviana". Pero nunca se les ocurrió, o quizá tenían que hacer las encuestas en aquel otro punto mucho menos estratégico para mí.
Pero bueno, dejémonos de rollos y recuerdos. Os muestro esta campaña (obra de la agencia BBDO Bangkok) de la editorial A book que buscaba estimular la lectura entre los tailandeses. Sinceramente me ha parecido una gran idea ofrecerle un "microrrelato" a alguien en un momento en el que lo va a recibir de buen grado. Es decir, creo que tan importante es la idea como el momento en el que esa idea entra en contacto con el target.
Como se ve en la imagen ofrecían breves historias y sinopsis de novelas en los tickets de las salas de espera, en los manteles de los restaurantes, en páginas web mientras éstas cargaban, en los adhesivos del suelo que señalizan filas y a través del móvil (si sabíamos que llegabamos tarde a una cita bastaba con mandar un SMS con el nº de quien nos estaba esperando, para que esta persona recibiera en su móvil una breve historia y perdonara así nuestro retraso). ¡Bueno, bonito y barato!
viernes, 26 de marzo de 2010
Ropa freskue!
Para demostrar la eficacia de suavidad y frescor del nuevo Ariel Downy’s, cuya fórmula garantiza además una larga y duradera fragancia, la agencia Saatchi&Saatchi de Dubai ha ideado una sorprendente acción de ambient.
En varios supermercados del país se empaquetaron camisas de distintos colores (por eso del tutti fruti, supongo) en las clásicas bandejas que encontramos en la sección de alimentos frescos. De esta forma, los clientes que acudían al pasillo de los refrigerados se encontraban entre las bandejas de cerezas, tomates o uvas con una nueva variedad de producto: ropa fresca recién lavada. Seguramente una acción que no pasó desapercibida. Eso sí, el único problema que le veo es que si realmente la ropa estaba perfumada (para que el potencial cliente pudiera disfrutar de su aroma) el olor podía transmitirse a los alimentos reales.

The fresh scent of just-washed now lasts up to 5 days. (El fresco perfume del recién lavado, ahora dura hasta 5 días).
Visto en Viralmente.
En varios supermercados del país se empaquetaron camisas de distintos colores (por eso del tutti fruti, supongo) en las clásicas bandejas que encontramos en la sección de alimentos frescos. De esta forma, los clientes que acudían al pasillo de los refrigerados se encontraban entre las bandejas de cerezas, tomates o uvas con una nueva variedad de producto: ropa fresca recién lavada. Seguramente una acción que no pasó desapercibida. Eso sí, el único problema que le veo es que si realmente la ropa estaba perfumada (para que el potencial cliente pudiera disfrutar de su aroma) el olor podía transmitirse a los alimentos reales.

The fresh scent of just-washed now lasts up to 5 days. (El fresco perfume del recién lavado, ahora dura hasta 5 días).
Visto en Viralmente.
jueves, 25 de marzo de 2010
Marquesinas con mucho arte
Hace un tiempo que vi una de las piezas de esta campaña y me pareció muy buena, ahora que he encontrado más he decido postearlo. La verdad es que con el hambre que tengo en estos momentos creo además de ser creativa, por saber sacarle el máximo provecho a la publicidad exterior, tiene que ser eficaz porque ya le hincaba el diente yo a un buen plato de pasta…
Ginos son restaurantes de comida italiana pertenecientes a la cadena Vips, y su última campaña lleva por claim: “Vive lo italiano”. ¿Su forma de llevar este concepto a la calle? Utilizar las marquesinas y mupis del centro de Madrid para comunicar que “con los nuevos Farfalle Primavera tocarás el cielo”, para ello, forraron la cubierta de la marquesina con una gran foto de la Capilla Sixtina de Miguel Ángel.
La agencia responsable es OgilvyOne.
Visto en Casos de Marketing y Data-Red.



Ginos son restaurantes de comida italiana pertenecientes a la cadena Vips, y su última campaña lleva por claim: “Vive lo italiano”. ¿Su forma de llevar este concepto a la calle? Utilizar las marquesinas y mupis del centro de Madrid para comunicar que “con los nuevos Farfalle Primavera tocarás el cielo”, para ello, forraron la cubierta de la marquesina con una gran foto de la Capilla Sixtina de Miguel Ángel.
La agencia responsable es OgilvyOne.
Visto en Casos de Marketing y Data-Red.



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lunes, 14 de diciembre de 2009
Urban Entertainment: diversión en las calles.
El arte callejero está de enhorabuena porque son numerosos los colectivos que saben intervenir en los espacios público de forma divertida, original y, sobre todo, artística.
Leo en, naifandtastic.com, un nuevo blog que he descubierto recientemente, la acción de Knit the City: un grupo de chicas londineses que se dedican a tejer ganchillo y colocarlo por todo Londres


Luego descubro en 20 minutos que Knit the City quiere que sus creaciones no sean sólo prendas de vestir o mantitas de sofá. «A nuestro ganchillo le gusta pasear por la ciudad. Nosotras simplemente lo dejamos». Sus trabajos pueden ser pequeños, como una enredadera de hojas verdes camuflada entre vegetación auténtica o pequeñas fundas para barandillas o farolas. A todos les ponen una etiqueta que aclara que ellas, siete en total, son las autoras. Otros proyectos son más aparatosos, como la tela de araña que colocaron en un paso subterráneo, hecha de hilos de lana con tristes insectos de ganchillo atrapados en la maraña. La gente no tardó mucho en caer en la tentación y llevarse a casa alguna de las criaturas enganchadas.

En este mismo reportaje me encuentro con más acciones curiosas.
Mentalgassi, es un grupo de alemanes que de momento se ha dejado ver en Berlín y, por pura anécdota, en Canarias. Su rastro es bien llamativo. Transforman los contenedores de reciclaje, aprovechando las formas curvas, en cabezas de gente anónima que hace muecas. Las máquinas expendedoras de billetes de metro tampoco se libran: Mentalgassi las cubre con grandes pegatinas-retrato donde la boca coincide con la ranura por la que sale el tique.
Mentalgassi cuenta que quiere «estar donde está la gente y no en un museo. Hemos participado en exposiciones y lo cierto es que ha sido poco satisfactorio. La gente va con expectativas, con la mente menos abierta. Si tu trabajo se ve en la calle es como colarse en un estreno: quien lo ve es receptivo y eso es mucho más excitante que exponer». Jenkins también se muestra escéptico con el gran público y el arte institucionalizado: «La evolución del arte hacia las galerías y la comercialización lo han perjudicado».
Ahora han iniciado una serie llamada Public intimacy (Intimidad pública). Siguiendo el título, han adornado un vagón de metro como una salita de estar, han montado un dormitorio en medio de la calle o han convertido una cabina en una ducha con mampara. Confiesan que no saben adónde los va a llevar esta serie: «El arte callejero tiene que ser un escape de la rutina, y eso implica libertad para hacer lo que se nos ocurra en el momento, sin ceñirnos a un proyecto».



El colectivo madrileño Luzinterrptus quiere «embellecer o sacar del anonimato lugares u objetos que nos parecen artísticos y extraordinarios» a través del arte iluminado. La luz es la materia prima y el objetivo es a veces un mero capricho estético, y otras a una leve denuncia. Para simbolizar la muerte de una plaza como espacio social, Luzinterruptus transformó los incómodos bancos de piedra sin respaldo en lápidas iluminadas, con velas, flores y fotos de supuestos difuntos. En otras incursiones colocaron lo que parecían sirenas de policía encima de los coches aparcados de una calle o añadieron tulipas a las farolas para crear un ambiente más íntimo.


Utilizan la luz «por su gran impacto visual» y su arte es efímero pero no les importa. Lo toman como parte del juego: «Nos llamamos Luzinterruptus porque nuestras instalaciones, si tienen fácil acceso, desaparecen al poco rato de ser dejadas en la calle. Nos gustaría que duraran más, pero es normal que al ver un objeto iluminado y abandonado en la vía pública la gente se lo quiera llevar».

Me gusta también una de las reflexiones de Metalgassi porque diferencia dónde se puede y no intervenir: «Nos atrevemos con cualquier cosa que no sea un edificio y le ponemos cara para que rompa con el anonimato que reina en las grandes ciudades. El espacio público pertenece a todo el mundo y, a la vez, a nadie. ¿Por qué no usarlo para mostrar a la gente tu interpretación?». Es decir, no es lo mismo actuar en la fachada de un edificio que en una plaza pública. Y es que el street art tiene que ser entendido como Urban Entertainment, diversión en las calles para recordar que no sólo son un lugar de paso, sino un espacio común que se debe disfrutar.
Leo en, naifandtastic.com, un nuevo blog que he descubierto recientemente, la acción de Knit the City: un grupo de chicas londineses que se dedican a tejer ganchillo y colocarlo por todo Londres


Luego descubro en 20 minutos que Knit the City quiere que sus creaciones no sean sólo prendas de vestir o mantitas de sofá. «A nuestro ganchillo le gusta pasear por la ciudad. Nosotras simplemente lo dejamos». Sus trabajos pueden ser pequeños, como una enredadera de hojas verdes camuflada entre vegetación auténtica o pequeñas fundas para barandillas o farolas. A todos les ponen una etiqueta que aclara que ellas, siete en total, son las autoras. Otros proyectos son más aparatosos, como la tela de araña que colocaron en un paso subterráneo, hecha de hilos de lana con tristes insectos de ganchillo atrapados en la maraña. La gente no tardó mucho en caer en la tentación y llevarse a casa alguna de las criaturas enganchadas.

En este mismo reportaje me encuentro con más acciones curiosas.
Mentalgassi, es un grupo de alemanes que de momento se ha dejado ver en Berlín y, por pura anécdota, en Canarias. Su rastro es bien llamativo. Transforman los contenedores de reciclaje, aprovechando las formas curvas, en cabezas de gente anónima que hace muecas. Las máquinas expendedoras de billetes de metro tampoco se libran: Mentalgassi las cubre con grandes pegatinas-retrato donde la boca coincide con la ranura por la que sale el tique.
Mentalgassi cuenta que quiere «estar donde está la gente y no en un museo. Hemos participado en exposiciones y lo cierto es que ha sido poco satisfactorio. La gente va con expectativas, con la mente menos abierta. Si tu trabajo se ve en la calle es como colarse en un estreno: quien lo ve es receptivo y eso es mucho más excitante que exponer». Jenkins también se muestra escéptico con el gran público y el arte institucionalizado: «La evolución del arte hacia las galerías y la comercialización lo han perjudicado».
Ahora han iniciado una serie llamada Public intimacy (Intimidad pública). Siguiendo el título, han adornado un vagón de metro como una salita de estar, han montado un dormitorio en medio de la calle o han convertido una cabina en una ducha con mampara. Confiesan que no saben adónde los va a llevar esta serie: «El arte callejero tiene que ser un escape de la rutina, y eso implica libertad para hacer lo que se nos ocurra en el momento, sin ceñirnos a un proyecto».



El colectivo madrileño Luzinterrptus quiere «embellecer o sacar del anonimato lugares u objetos que nos parecen artísticos y extraordinarios» a través del arte iluminado. La luz es la materia prima y el objetivo es a veces un mero capricho estético, y otras a una leve denuncia. Para simbolizar la muerte de una plaza como espacio social, Luzinterruptus transformó los incómodos bancos de piedra sin respaldo en lápidas iluminadas, con velas, flores y fotos de supuestos difuntos. En otras incursiones colocaron lo que parecían sirenas de policía encima de los coches aparcados de una calle o añadieron tulipas a las farolas para crear un ambiente más íntimo.


Utilizan la luz «por su gran impacto visual» y su arte es efímero pero no les importa. Lo toman como parte del juego: «Nos llamamos Luzinterruptus porque nuestras instalaciones, si tienen fácil acceso, desaparecen al poco rato de ser dejadas en la calle. Nos gustaría que duraran más, pero es normal que al ver un objeto iluminado y abandonado en la vía pública la gente se lo quiera llevar».

Me gusta también una de las reflexiones de Metalgassi porque diferencia dónde se puede y no intervenir: «Nos atrevemos con cualquier cosa que no sea un edificio y le ponemos cara para que rompa con el anonimato que reina en las grandes ciudades. El espacio público pertenece a todo el mundo y, a la vez, a nadie. ¿Por qué no usarlo para mostrar a la gente tu interpretación?». Es decir, no es lo mismo actuar en la fachada de un edificio que en una plaza pública. Y es que el street art tiene que ser entendido como Urban Entertainment, diversión en las calles para recordar que no sólo son un lugar de paso, sino un espacio común que se debe disfrutar.
lunes, 13 de julio de 2009
Marquesinas diferentes: esperar no siempre es aburrido








Las marquesinas de autobús y tranvía son soportes muy útiles y eficaces para las marcas. Publicitarse en estos espacios no es barato, pero lo cierto es que es difícil no fijarse en los anuncios que hay en ellos. Ocupan lugares preferentes (lo ven los que esperan a que llegue el bus o tranvía, los que ya van montados en ese medio de transporte y de detienen ante esa parada, los que pasan por la acera, los que circulan en un vehículo privado…) y por lo general tienen luz (por lo que se ven también de noche).
Pero hay acciones que consiguen que la eficacia aumente. ¿Cómo? Siendo originales y consiguiendo que la acción rutinaria de la espera se convierta en extraordinaria. Ninguno de nosotros va a comentar con sus amigos (a no ser que se dedique a este mundillo) que ha visto un mupi de Kas en la parada del bus, pero quizá sí que le comente que alguien ha camuflado la marquesina como si fuera un salón de Ikea, o que el asiento se ha convertido en un banquillo de un equipo de fútbol.
Os pongo algunos ejemplos que me han gustado y que creo que ya iba siendo hora de hacerles un post. ¡Hoy toca disfrutar de lo último (y no tan último) en publicidad exterior!
La acción de Ikea en Nueva York de Ikea es una antigua (de 2006, creo) pero que siempre me ha gustado.
La marquesina-pecera es obra de Publicis para Fisch Franke.
El juego de Simon lo utilizó Fiat con el lanzamiento del Fiat 500, y es obra de dommo.
La del sello se llevó a cabo en Australia para el servicio de correos Post.
La marquesina-báscula se hizo para promocionar la cadena de gimnasios Fitness First.
La del brazo escayolado invitaba a la gente a coger un rotulador, elegir un color y escribir lo que quisiera, ya que anunciaba los rotuladores permanentes Sharpie.
La de Big Brother 2008 utilizaba el Bluetooth para mandar dos mensajes anónimos a quien esperaba el autobús, uno teaser que le decía que alguien le estaba observando y le decía dónde se encontraba, y otra que desvelaba el producto, el regreso de Big Brother a Network TEN Australia.
La acción de Marcel para Coca Cola se llevo a cabo en París y quería trasladar el mensaje de que gracias al nuevo diseño de la botella ahora es mucho más fácil de agarrar.
La acción del columpio es obra del diseñador industrial Bruno Taylor.
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